domingo, 14 de diciembre de 2014

"Pedir, robar, nunca trabajar. Quinismo del siglo XXI"

“Pedir, robar, nunca trabajar. Quinismo del siglo XXI”

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PEDIR, ROBAR, NUNCA TRABAJAR
Quinismo del siglo XXI
“Con un poco de pan de cebada y agua
se puede ser tan feliz como Júpiter”
Diógenes de Sinope, alias “El perro”
[Composición motivada por las conversaciones mantenidas con los compañeros de “Libres y Salvajes” en setiembre de 2013, a propósito de los “buscavidas”, las “ratas” de ciudad y otros supervivientes urbanos no-laborizados]
1. Diógenes el Perro
(De espaldas al Poder y al Mercado)
Recreo una anécdota de Diógenes el Perro, transcrita por Diógenes Laercio en Vidas de los filósofos cínicos:
Diógenes tomaba el sol en el ágora, rascándose la barriga -señal de bienestar. A su alrededor, se repetía el trajín de todos los días, jaleo de gentes “instaladas” que compran o venden, que salen de sus casas o van a sus casas, que hablan de negocios o de política, que distribuyen su tiempo entre las innúmeras tareas marcadas para la jornada -pues, ya por aquel entonces, “el tiempo era oro”. Diógenes los ve pasar, como abejas atareadas, como hormigas en desfile; y se rasca la barriga, mientras disfruta del sol. Es un mendigo; y come de lo que le dan, poco o mucho, a cambio de nada, a cambio de ser él mismo, de sus palabras afiladas y de sus escenificaciones ofensivas. Mientras los demás trafican y mienten, él se rasca la barriga.
Quiere la leyenda que aparezca entonces Alejandro Magno. Yo le llamo Alejandro-el Estado… Y Alejandro reconoce a Diógenes, el filósofo desvergonzado, con la tripa al sol. Se acerca y le declara su admiración: “Diógenes, yo te admiro. Ya sé que somos enemigos; ya sé que eres un veneno o una plaga para el Imperio; ya sé que, si todos fueran como tú, mi poder no se sostendría ni un día; ya sé que me desprecias; ya sé que te burlas de mí. Pero te admiro… Te admiro por tu honestidad y tu integridad; te admiro por tu coherencia. Te admiro porque haces lo que ya nadie hace: pensar la vida y vivir el pensamiento. Te admiro porque eres el único, en todo el Estado, que no está en venta. Y porque te puedes declarar sencillamente “libre” en un mundo de ciudadanos/esclavos y esclavos/no-ciudadanos. Por eso, porque te admiro, deseo concederte el don que tú quieras. Pide cualquier cosa y te será otorgada. Pide lo que quieras y lo haré tuyo. Pídeme a mí, el Estado, cualquier clase de Bienestar, todos los bienestares que te apetezcan, y te los concederé. Si quieres el Bienestar del Estado, seré para ti un Estado del Bienestar. Pide cualquier cosa y tu palabra será ley”.
Decía Mishima que “la altura de un hombre se mide por la de sus enemigos”, y Alejandro debía considerarse “muy alto” al elegir a Diógenes como adversario. Pero Diógenes no estaba dispuesto a reconocerle “tanta altura”…
– ¿De verdad me darás lo que te pida? -pregunta el quínico insolente, peligroso, con lengua de serpiente y astucia de zorro? ¿Se cumplirá sin más mi deseo?
Alejandro se ruboriza. Procura, sin conseguirlo, disimular el temor que le embarga. Padece casi un acceso de pánico -con un quínico nunca se sabe, con Diógenes jamás está dicha la última palabra… Pero, cautivo de su propia iniciativa, rodeado de curiosos, no tiene más remedio que seguir adelante, aún con terror, con dudas…
– Pídeme lo que quieres y te será concedido, excepto si lo que pides atenta contra mi propia auto-conservación, por supuesto.
Diógenes, que ha percibido la angustia en las palabras de Alejandro, “su temor y su temblor”, como diría Kierkegaard, sonríe tal una hiena y prosigue con su escenificación.
– Te lo pregunto por última vez: ¿Me concederás lo que te pida, sea lo que fuere, si eso que deseo no atenta contra tu propia auto-conservación?
– Así es, Diógenes. En prueba de mi reconocimiento de tu dignidad, reconocimiento de tu talla humana, aún siendo el enemigo más temible que cabe concebir sobre la faz del Imperio, te concederé lo que desees.
Y Diógenes deja de rascarse la tripa, se incorpora un poco, las manos sobre las piedras del suelo y los ojos entornados por la claridad cegadora de la mañana:
– Esto es lo que quiero, “Alex”. Que te apartes un poco porque me tapas el sol.
Y Alejandro-el Estado se retira, humillado, con todos sus bienestares a cuestas, en medio de las sonrisas sarcásticas de la muchedumbre y bajo el gesto triunfal de Diógenes, que se tumba de nuevo, con la panza al sol.
Esta anécdota, incluida también en el libro La Secta del Perro, de C. García Gual, se ha interpretado muchas veces en clave exclusivamente política: el quínico da la espalda a la autoridad, al poder, desiste en lo posible de padecerlo y siempre de ejercerlo. Por eso, “se va al margen”. Diógenes no quiere nada, absolutamente nada, del Estado, de la Administración, de las Instituciones. Le basta con mantener alejada a la Autoridad, con que no se cruce en su camino… Pero la anécdota admite también una interpretación económica, lectura que me interesa subrayar aquí: como casi nadie hoy día, Diógenes da la espalda asimismo al Mercado. Da la espalda al dinero, al valor de cambio, a la propiedad, al salario,… Por eso no le pide a Alejandro una fortuna, una posición, una casa, unas tierras, unos esclavos, un negocio… Le basta con su “tinaja” para dormir por las noches y con lo que la gente le dé por sus diatribas y sus provocaciones, que se suscitan de forma espontánea, sin público establecido, sin “circo” o “teatro”, en cualquier lugar y a cualquier hora, ante muchos o ante pocos.
2. Trabajar, Pedir, Robar
(Discrepando de Baudelaire y de Genet)
Trabajar, Pedir, Robar… Estos tres conceptos, en torno a lo cuales cabe organizar la vida, estructuralmente desemejantes, aunque no independientes (pedimos trabajo, lo mendigamos, para que nos roben, para que nos sustraigan la plusvalía: el trabajdor pide que le roben), componen un tríptico diabólico. Trabajar (para otro o para una institución) es lo más triste y lo más bajo que cabe hacer con los días, como bien saben los trabajadores. Pero, ¿qué es preferible, “pedir” o “robar”?
Jean Genet, aquel criminal homosexual prostituido, confidente de la policía para obtener medios y delator de sus compañeros mientras estuvo en prisión, aquel escritor a-moral que se regodeaba en lo más vil, en la violación, en el asesinato y, sobre todo, en la traición; y que pudo, al final, en parte gracias a ello, a ese gusto suyo por revolcarse en la infamia, ganarse los más altos honores académicos en Francia, la estima absoluta en el mundo de las letras, premios y distinciones otorgados por Autoridades, por Ministros, por Eminencias…; Genet, decía, sostuvo en Milagro de la Rosa, una tesis discutible:
“Es más digno pedir que trabajar,
pero es más edificante robar que pedir”.
Hacía suya, así, la perspectiva de Baudelaire en Pequeños poemas en prosa. El poeta y gentilhombre sale de su mansión y se encuentra con un mendigo que le implora, entre rezos, unas migajas… Lo agarra de la pechera y le propina un tremendo puñetazo, por cobarde, por miserable, por suplicante, por humillarse de ese modo ante los poderosos, con sus oraciones y su carita de víctima infinita e inofensiva… Y el mendigo, revolviéndose, se lanza sobre Baudelaire, le dobla la cintura y le hace caer, se monta sobre su vientre y le abofetea sin pausa, le aferra el cuello y casi procura ahogarle. Con un hilillo de voz, pero aún así sonriente, casi feliz, Baudelaire le dice que ahí tiene su bolsa, toda la bolsa, y no solo una limosna, que ahí tiene todo su dinero porque se lo ha ganado; le ruega que le descargue un último puntapié en la boca y le robe la bolsa de una vez.
Ese día, Baudelaire había hecho una “buena obra”, apostillaría sin duda Genet: casi como un “educador”, había re-dignificado a un ser humano, separándolo de la inmundicia de la mendicidad para encumbrarlo hasta la cima esplendorosa del robo.
Ante el Capital y el Estado se abre, pues, un abanico de opciones, de “respuestas”: cabe trabajar para uno u otro, cabe “mendigar” (bienestares, por ejemplo) a uno u otro, cabe robarles… Y, en este punto, Diógenes no estaría de acuerdo con Genet, ni tampoco con Baudelaire. El Filósofo Perro no simpatizaría con el a-moralismo sádico de Genet (no existe otra Causa que yo mismo; y, más allá del bien y del mal, puedo permitirme, si así lo deseo, robar, violar, matar, incluso a una víctima, a un subalterno, a un desdichado), ni con la aristocrática pose “educativa” de Baudelaire (yo, un Señor, te enseño a ti, un miserable, a luchar de verdad, a recobrar la auto-estima). Diógenes de Sinope aparece como una figura ética (al igual que los libertarios clásicos, son muchas las cosas que se prohíbe: ejercer la autoridad, acumular propiedades, dominar a otro, etc.); se construye como un sujeto moral que, en nombre de la libertad personal, rehuye posiciones de servidumbre, de sometimiento, de esclavitud física o simbólica. “A nosotros también nos gustan los pasteles, pero no estamos dispuestos a pagar su precio en servidumbre”: así habla la austeridad quínica, que se distancia de la ética estoica y cristiana.
En tanto figura ética y sujeto en auto-construcción, que concibe la vida verdaderamente como “obra”, como “la ocasión para un experimento”, Diógenes impugna los términos de Genet y de Baudelaire; y, de hecho, no siente la menor necesidad de “elegir” entre pedir o robar. Como mendigo consciente, voluntario, deliberado, esgrime la dignidad del pidientero ante la humillación inconmensurable del trabajador. En su mendicidad hay un punto innegable de insubordinación, de insumisión, de arrogancia. Vive en lucha, de sol a sol, disgregando y disolviendo valores, actitudes canónicas, morales públicas, comportamientos reglados. Su existencia misma es un desacato, un insulto al sentido común y a la idea de razón; un canto enloquecido a la libertad posible. Y sus palabras, sus gestos, sus escenificaciones, no sé si hoy se diría “performances”, son perfectas bombas de relojería, atentados completos contra el principio mismo de realidad de su (nuestro) tiempo. Por ello Diógenes, abominando el Trabajar, no desiste de Pedir ni condena el Robar.
3. Un pedo en su cara
(Dedicatoria, al final)
Esta breve composición es un homenaje a los “busca-vidas”, a las “ratas” de ciudad, a los “supervivientes urbanos”, a las “hordas” y a las “tribus”, a los individuos que se enfrentan cada día al existir sin un horario laboral por delante y, sobre todo, sin la voluntad (ni siquiera el deseo) de trabajar para otro o para un organismo; un canto a los quínicos del siglo XXI, entre los que anhelo poder contarme.
Dedico este poema, este humorismo, a todos los que, todavía hoy, no dan sin más la espalda a la Institución, no dan meramente la espalda al Mercado; al Mercado y a la Institución le dan, más exactamente, el culo y procuran, cuando pueden, soltar un pedo en su cara.
Pedro García Olivo – La Haine

jueves, 30 de octubre de 2014

PROFILÁCTICA SOCIAL DEL BIENESTARISMO

SOCIALCINISMOS, artículo

“Socialcinismos. Conflictividad conservadora vs. autoconstrucción ética del sujeto”: artículo publicado en el número 47 de la revista Temps d’Educació, de la Universidad de Barcelona. Intempestivo, este escrito procura desenmascarar el trabajo social, en sentido amplio (educadores, asistentes, activistas, reformadores, legisladores,…), la ideología socialdemócrata del Estado del Bienestar y el concepto mismo de un Estado Social de Derecho. Planta cara así, desde la filosofía política pero también desde un análisis empírico de las prácticas, a la bonachonería zafia y engañosa de las distintas Mareas, a las secuelas y réplicas del 15-M, a la profiláctica social de PODEMOS, y, en general, a todas las estrategias del integracionismo contemporáneo (reformadoras, reparadoras y “humanizadoras” de lo dado, como si lo dado no fuera, en sí mismo, la cifra absoluta del horror).

Socialcínicos

viernes, 17 de octubre de 2014

Video de la charla "Para vivenciar los márgenes. La fuga como arma"

Esta charla tuvo lugar en el festival de la Kabriola, en Olba, en el verano de 2014. Puede verse en:
https://www.youtube.com/watch?v=rYe1AM4CltQ

Fue prefigurada en una intervención en Santander, en el contexto de las presentaciones de "Desesperar".



Pdf. de "Dulce Leviatán"

DULCE LEVIATÁN. CRÍTICOS, VÍCTIMAS Y ANTAGONISTAS DEL ESTADO DEL BIENESTAR

Bardo Editorial nos ha publicado esta reprobación absoluta del “Estado del Bienestar”. Un Estado como otros, pero con mayor capacidad para narcotizar a las poblaciones. Recuperamos las voces de sus críticos, escuchamos a sus víctimas y presentamos a sus adversarios irreconciliables.

Para descarga gratis: 



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lunes, 9 de junio de 2014

LA ESCUELA ES EL FIN, ENTREVISTA DE COLUMNA NEGRA (CHILE) A PEDRO GARCÍA OLIVO

“LA ESCUELA ES EL FIN”. COLUMNA NEGRA (CHILE) CONVERSANDO CON PEDRO GARCÍA OLIVO

Entrevista de Columna Negra a Pedro García Olivo, llevando la perspectiva antipedagógica a la arena más actual: las luchas por una educación pública de calidad; las experiencias educativas alternativas, vinculadas a menudo a procesos de resistencia contra la globalización etnocida (escuela mapuche, por ejemplo); la constitución de redes culturales antagonistas, etcétera.
http://www.columnanegra.org/2014/pedro-garcia-olivo-la-escuela-es-el-fin-entrevista-de-columna-negra-diciembre-2013/
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jueves, 15 de mayo de 2014

"DESESPERAR", TRADUCIDO AL PORTUGUÉS Y PUBLICADO POR TEXTOS SUBTERRÁNEOS

“DESESPERAR”, PUBLICADO EN PORTUGUÉS

“DESESPERAR” EN PORTUGUÉS
Se ha publicado la traducción al portugués de “Desesperar”. Textos Subterráneos ha incorporado al libro un prólogo («O complot atlântico da heterotopia. Prólogo à ediçâo portuguesa de “Desesperar”») y una suerte de epílogo («O mau cheiro da Utopia. Mito, dominio e trabalho. Variaçôes à volta do décimo segundo canto de “A Odisseia” (narraçâo do encontro com as sereias)»). Para más información sobre la obra, que se halla disponible asimismo en la red, en formato “pdf”, se puede contactar con la editorial lusitana (textosubterraneos@riseup.com, http://www.textosubterraneos.tk) o con el propio autor (pedrogarciaolivo@gmail.com, http://www.pedrogarciaolivo.wordpress.com).

Desesperar en portugués 2

martes, 29 de abril de 2014

Charla de Pedro García Olivo en Benimaclet: LA DEMOCRACIA ES UNA FARSA SANGRIENTA

LA DEMOCRACIA OCCIDENTAL ES UNA FARSA SANGRIENTA

“La democracia occidental es una farsa sangrienta”: charla de Pedro García Olivo en el CSO L’Horta (Benimaclet, Valencia), en la tarde del día 8 de mayo.
En el marco de una presentación de “Desesperar” y “Cadáver a la intemperie”, la charla abordará las siguientes cuestiones: 1) Teoría del Demofascismo; 2) Social-cinismo del Estado del Bienestar; 3) La crisis del relato de la Emancipación; 4) Apología de los márgenes; 5) Autoconstrucción ética del sujeto para la lucha.

lunes, 17 de febrero de 2014

PÁGINA INSTRUMENTAL, DEPENDIENTE DE "¿ERES LA NOCHE?"

"Los Discursos Peligrosos" es una página instrumental, una herramienta de información y descarga, dependiente de "¿Eres la Noche?", blog principal (regulador, actualizado) de Pedro García Olivo.

"¿Eres la Noche?", blog de Pedro García Olivo

 

OBRAS DE PEDRO GARCÍA OLIVO



PDF de "Dulce Leviatán. Críticos, víctimas y antagonistas del Estado del Bienestar": 


PDF de "El enigma de la docilidad. Sobre la implicación de la Escuela en el exterminio global de la disensión y de la diferencia": 

PDF de "El educador mercenario. Escrituras ahuyentables I":

PDF de "La bala y la escuela. Holocausto indígena":

PDF de "El irresponsable":

PDF de "El husmo. Los filos reseguidos del dolor":

PDF de "Desesperar":

PDF de "Cadáver a la intemperie. Para una crítica radical de las sociedades democráticas occidentales":  
http://pedrogarciaolivo.blogspot.com.es/2013/12/aunque-logofobia-no-es-partidaria-de-la.html

COPIA de "Cuaderno chiapaneco. Solidaridad de crepúsculo" (película documental, ensayo fílmico):
 http://pedrogarciaolivo.blogspot.com.es/2013/12/copia-de-cuaderno-chiapaneco.html

ASTILLAS de los proyectos videográficos en curso: http://pedrogarciaolivoliteratura.blogspot.com.es/

OBRAS DE AUTORES RELACIONADOS (en constante ampliación): http://pedrogarciaolivo.wordpress.com/2013/12/16/sala-virtual-de-lecturas-incomodantes/

Para que esta iniciativa pueda seguir en pie:
 http://pedrogarciaolivo.wordpress.com/2013/12/18/autor-mendicante/
 Autor mendicante

jueves, 6 de febrero de 2014

“DESESPERAR”, obra-cifra de Pedro García Olivo, reeditada

LA REVUELTA ha reeditado “Desesperar”, obra que conjuga la narrativa y la filosofía, en una sublevación radical contra la Modernidad y sus apósitos: el Capitalismo, la sociedad burguesa, el sentido común productivista-consumista, la cultura prostituida, la cotidianidad esclava, la subjetividad sujeta,…
Bajo un registro literario, a ratos coloquial, plenamente accesible por su anti-elitismo y anti-academicismo, sirviéndose de un personaje real, un pastor analfabeto (filósofo profundo, pensador verdadero), Pedro García Olivo encierra en este libro, una de sus primeras publicaciones, todo lo que sentía que debía decir y todo lo que, con otros estilos, desde otros géneros, dijo de hecho en adelante. Cabe hablar, por ello, de obra-cifra, de obra-enblema; y de un ejercicio mayúsculo de odio y fuga ante lo establecido.
Segundo vuelo de Desesperar
Tanto para adquirir el libro, que se ha forjado buscando el precio más asequible (4 euros para el público, 2,80 para distribuidoras, gratis para bibliotecas sociales, texto liberado en PDF), como para organizar una presentación o un charla relacionada, puede contactarse con el autor o con la editorial:
Centro Social Anarquista La Revuelta
Calle San Agustín, 18. 50002. Zaragoza
c/e: larevueltaediciones@gmail.com
web: sindominio.net/larevuelta
Primera edición